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MethodBeginner·8 min read

Qué es un KPI, explicado desde cero (y cómo se define uno que sirva)

KPI significa «indicador clave de desempeño». Suena grande y es una idea sencilla: un número, con un dueño y una meta, que le dice si algo va bien antes de que sea tarde. Aquí está todo, sin dar nada por sabido.

son las iniciales de key performance indicator, que en español se traduce como indicador clave de desempeño. Detrás de esas cinco palabras hay algo mucho más simple: un número que usted revisa cada cierto tiempo porque le dice si una parte de su negocio está funcionando.

Casi todo el mundo ya usa indicadores sin llamarlos así. El dueño de una panadería que cuenta cuántos panes le sobraron al cierre está midiendo un indicador. El problema no es medir: es medir sin meta, sin dueño y sin una fecha en la que alguien vuelva a mirar el número.

Un dato no es un indicador

La diferencia entre un dato suelto y un KPI es la que hay entre saber y poder actuar. Un KPI tiene cuatro partes, y si le falta una deja de servir.

El número
Qué se mide exactamente y en qué unidad. «Ventas» no es un número: puede ser pesos facturados, pedidos cerrados o unidades despachadas. Escríbalo sin ambigüedad.
La meta
El valor al que debería llegar. Sin , 33 no es bueno ni malo; con una meta de 30, 33 es una desviación del 10% y ya se puede conversar sobre ella.
El dueño
Una persona, no un área. «Lo mira el equipo comercial» significa que no lo mira nadie. Si el número se sale de rango, hay alguien a quien preguntarle qué pasó.
La frecuencia
Cada cuánto se actualiza y se revisa: semanal, quincenal, mensual. Un indicador que se mira una vez al año es historia, no gestión.

Indicadores que avisan y indicadores que informan

Esta distinción es la que más rápido mejora la calidad de una reunión, y casi nadie la hace explícita.

Un mide la consecuencia final: la facturación del mes, la , el número de clientes perdidos. Es el que de verdad importa. Su defecto es que llega tarde: cuando ve que la facturación de marzo cayó, la causa ocurrió en enero y ya no puede hacer nada con marzo.

Un mide algo que su equipo hace y puede cambiar esta semana: cotizaciones enviadas, llamadas de seguimiento hechas, pedidos despachados a tiempo. Se mueve rápido y por eso avisa temprano.

La regla práctica

Por cada indicador de resultado que vigile, tenga al menos uno de proceso que lo empuje. Si su resultado es «facturación mensual», el de proceso puede ser «cotizaciones enviadas por semana». Cuando el de proceso cae, tiene entre tres y ocho semanas para reaccionar antes de que se note en el resultado.

Cómo se escribe un KPI que sirva, paso a paso

  1. 1Empiece por la pregunta, no por el dato. «¿Estamos cobrando a tiempo?» es una pregunta. El indicador sale de ahí: .
  2. 2Defina la fórmula en una línea, con palabras que cualquiera del equipo entienda. Días de cartera = (cartera pendiente ÷ ventas del período) × días del período.
  3. 3Fije la meta con una razón detrás. Si su política de crédito es a 30 días, la meta es 30. Si no tiene política, la meta inicial es el promedio de los últimos tres meses menos un 10%.
  4. 4Anote la : cuánto vale hoy. Sin eso, dentro de tres meses nadie va a saber si mejoró o si el mes fue distinto por casualidad.
  5. 5Asigne un dueño y una frecuencia, y déjelos por escrito junto al indicador. Esta es la parte que se olvida y es la que hace que el tablero se vuelva decoración.
  6. 6Revíselo en voz alta en una reunión fija. Un indicador que nadie lee deja de actualizarse en unas tres semanas. Sin excepción.

Cuántos KPIs debe tener una empresa pequeña

Menos de los que le van a proponer. Un buen punto de partida es uno por área de negocio: entre cinco y nueve para toda la empresa. Con cuarenta indicadores no tiene cuarenta veces más control; tiene cero, porque nadie los actualiza y en la reunión no alcanza el tiempo para leerlos.

Cuando esos primeros indicadores se actualicen solos durante dos o tres meses seguidos, agregue el segundo por área. Ese orden importa: la disciplina se construye con pocos números, no con un tablero completo desde el primer día.

Cinco errores que arruinan un indicador

  • Medir lo fácil en vez de lo importante. El número de correos enviados es fácil de contar y no dice nada del negocio.
  • No ponerle meta. Es el error más común y convierte el tablero en un adorno.
  • Cambiar la fórmula a mitad de camino sin anotarlo. El histórico deja de ser comparable y se pierde la única evidencia de mejora que tenía.
  • Ponerle dueño a un área en vez de a una persona.
  • Usar el indicador para castigar. En cuanto medir se vuelve una amenaza, los números empiezan a maquillarse y usted pierde el instrumento.

Ejemplos por área para empezar mañana

Finanzas
. Meta: los días de su política de crédito.
Ventas
de cotización a venta. Meta: la de sus últimos tres meses, más cinco puntos.
Clientes
Quejas por cada cien entregas, o trimestral.
Operaciones
Pedidos entregados completos y a tiempo, como porcentaje del total.
Velocidad
Días entre pedido y entrega.
Calidad
por cada cien trabajos entregados.
Personas
o mensual.
Crecimiento
Clientes nuevos en el mes.
Ejecución
Porcentaje de decisiones de reunión cumplidas a tiempo.

En Priorita cada indicador vive dentro de su área, con su meta, su dueño, su histórico y su . Cuando un número se sale de rango aparece en el tablero de dirección y en la agenda de la siguiente reunión, que es exactamente donde sirve.

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